Durante mucho tiempo el abrazo de la soledad azoto mi corazón, la desconfianza era como el lobo que robaba cada día un pedazo de mi, como cuento de hadas ella pareció junto a mi.
Al principio yo era, indiferente, frió, calculador, no me importaba la existencia de ella, sin querer el destino entrelazo nuestros caminos una noche la conocí como realmente era, hermosa, sensible, comprensible con tanto cariño por ofrecer. Y yo necesitado de él.
Se introdujo como lanza en mi corazón destruyendo años de soledad, desesperación, angustia, no se como sucedió y cuando sucedió; lo único es que me enamore perdidamente de ella.
Me siento diferente aunque la vida me golpea sin compasión, el recuerdo de un pasado sombrío es un pensamiento lejano y, al finalizar el día puedo pensar en ella en cuanta felicidad me proporciona su compañía.
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