Dice nuestra sociedad que el llorar es de mujeres y que a nosotros los hombres se no esta negado el poder expresar nuestros sentimiento. Pero hace pocos días yo vivì una situación complicada donde mi mente y mi corazón se encontraban divididos y mi corazón a un màs. Las ideas se vuelven confusas y no sabes donde estas, tus sentimientos se revuelven con tus deseos y tu mente fría manipula cada centímetro de tu ser con tal de poder transformar toda idea en bienestar aunque no sea de la forma correcta. Crees estas en lo correcto, pero cuando lloras te permite esa reconciliación y las decisiones son màs fáciles aunque sean difíciles de tomar, pero trae la paz, la serenidad y la liberación de todos eso sentimientos que te hacen sufrir y sentirte presa.
pero luego de esa expreiencia liberardora donde te sientes humillado, es como un renacer como las fuerzas regresan poco a poco y vas encontrando el camino. pero el ver llorar da una engañosa apariencias. Muchas veces ver llorar a una persona lo semejamos al dolor, pero las lagrimas también acompañan estados de gozo: los padres al abrazar a su hijo convertido en un brillante profesional; los familiares, al superar el paciente la intervención quirúrgica de altísimo riesgo: la madre cuando su regazo es cuna para su ansiado vástago; el reo al recuperar su libertad, cuando una persona alcansa una meta de vida.
Porque no me permito esa dicha sera por vanidad, orgullo. No se.
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